POLITICA
7 de octubre de 2024
Carta abierta a los compañeros y compañeras peronistas, y a los argentinos que nunca lo fueron, también.

Desde muy joven milito en el peronismo; sin embargo nunca ví, en la Argentina
contemporánea y democrática, que nuestro país en general y el peronismo en particular
vivieran un momento como el actual.
Aquel Presidente que, en febrero de este a�o, definimos como un ?showman economista en la Rosada? y que, aferrado a la teor�a del ajuste permanente convocaba a las audiencias televisivas prometiendo la dolarizaci�n ?porque el peso es un excremento? y repet�a que el ajuste s�lo lo iba a pagar ?La Casta?; ha devenido en un espect�culo de mala calidad. El actor principal no s�lo vocifera e insulta desde el escenario en forma cada vez m�s agresiva, violenta y soez a todo aquel que exprese una opini�n diferente a la suya, sino que, adem�s, avanza a hachazos sobre jubilados, universidades y hasta hospitales de salud mental. La figura del Presidente de la Naci�n gritando y agraviando a diestra y siniestra, ha comenzado a generar un clima de violencia generalizada que atraviesa todas las capas de la comunidad. Todo ello con un tel�n de fondo donde el feroz programa de ajuste desestabiliza a una sociedad que sigue siendo golpeada con tarifas impagables y salarios que no alcanzan; mientras el Presidente, desde un mundo paralelo que solo existe en su imaginaci�n, afirma que los salarios y las jubilaciones le ganaron a la inflaci�n y que las tarifas son baratas. Una suerte de extra�o y peligroso ?liderazgo? del caos y la destrucci�n del que nada bueno puede resultar para el conjunto de los argentinos. Las preguntas que surgen son: �C�mo llegamos a este momento in�dito? �Es solo por el fracaso de los dos �ltimos gobiernos democr�ticos? �O es que una parte de nuestra sociedad est� dispuesta a soportar cualquier cosa antes de que gobierne un peronista? �Es una casualidad que los �nicos dos presidentes con fuerte impronta anti peronista o anti kirchnerista -como m�s te guste-, s�lo hayan podido llegar a la Casa Rosada a trav�s del balotaje, como fueron los casos de Macri y Milei? �Es el ADN del enfrentamiento que anida en los argentinos, como afirm� un importante prelado de la iglesia en la procesi�n a Luj�n el pasado d�a s�bado? Breve cronolog�a del desencuentro argentino: peronismo y anti-peronismo. Liderazgo pol�tico y social. 1983 ? 1989: despu�s de la noche. Atravesamos la tragedia de la dictadura c�vico-militar y su corolario de Malvinas, como el �ltimo episodio de los golpes militares que persiguieron, encarcelaron, torturaron y desaparecieron a los peronistas para, finalmente, arrasar con los derechos econ�micos y sociales de todos los argentinos cualquiera sea su pertenencia ideol�gica. La apertura democr�tica alumbr� con el triunfo arrollador de una fuerza pol�tica que, gracias a la contundencia del resultado electoral por haber obtenido m�s del 52% de los votos, fue proclamada al frente del Poder Ejecutivo sin que fuera necesario realizar laconvocatoria del colegio electoral, en un tiempo en que el balotaje a�n no exist�a en nuestra Constituci�n. Esa fuerza interpret� el sentimiento de la sociedad en la post dictadura c�vico-militar m�s sangrienta de la que se tenga memoria, con la frase ?somos la vida, somos la paz?. Mientras tanto, en las paredes de Buenos Aires algunos compa�eros pintaban ?somos la rabia?, como respuesta a aquella consigna. Las caracter�sticas del triunfo electoral de 1983 generaron un fuerte liderazgo pol�tico y social que daba cuenta de la intenci�n de conformar una nueva fuerza de car�cter transversal. Captando votos caracter�sticos del peronismo, propici� su primera derrota electoral en democracia. Tenemos que entender que, en esa oportunidad, el peronismo no fue derrotado por una fuerza anti peronista. El testimonio m�s claro de ello fue el intento de conformar el ?tercer movimiento hist�rico?, al que eran convocados tanto peronistas como dirigentes de otras fuerzas pol�ticas. Finalmente, ese gobierno fracas� en el marco de un proceso econ�mico heredado de la dictadura c�vico-militar que no pudo ser controlado y que termin� con la hiperinflaci�n de 1989 y una desestabilizaci�n del �nimo social como nunca antes hab�a sucedido. 1989 ? 2001: la convertibilidad o la fantas�a de que 1 d�lar era igual a 1 peso. Ese escenario de desesperaci�n y desesperanza permiti� el triunfo del peronismo en 1989, que llegaba bajo la consigna de la ?revoluci�n productiva? y el ?salariazo?. Tras el breve ensayo de dise�ar un Gobierno en el que la cartera de econom�a era confiada a un representante del principal grupo empresario del pa�s, el ministerio de trabajo a un sindicalista y el de educaci�n a un miembro de la academia nacional -en una suerte de remedo de la comunidad organizada-; la llegada de la segunda hiper sepult� los primeros intentos de estabilizaci�n. Fue as� que comenz� una nueva etapa en la que el neoliberalismo, surgido globalmente despu�s de la ca�da del muro de Berl�n, se impuso bajo el liderazgo pol�tico y social del entonces Presidente, en una sociedad profundamente marcada por la hiperinflaci�n y la amenaza permanente de levantamientos militares. La nueva impronta neoliberal se impuso bajo el r�gimen de la convertibilidad, donde un peso ten�a, por ley, el valor de un d�lar. Raro para ser cierto y permanente, �no?. Este r�gimen se sostuvo con privatizaciones del patrimonio estatal, creciente endeudamiento y el surgimiento de una alta desocupaci�n de car�cter estructural -como variable de ajuste- producto del industricidio de esa �poca. El peronismo sufri� un fuerte impacto por la aplicaci�n de aquellas pol�ticas. Las diferencias internas comenzaron a emerger y las discusiones se tradujeron en el desprendimiento y alejamiento de dirigentes que conformar�an nuevas fuerzas pol�ticas y disputar�an poder en el campo electoral para llegar a la Casa Rosada. En efecto, en 1999 se conform� la fuerza pol�tica conocida con el nombre de ALIANZA que, tras obtener m�s del 48% de los votos en las elecciones presidenciales de aquel a�o,intent� desarrollar la primera experiencia de gobierno de coalici�n en nuestro pa�s. Agrupaba numerosos dirigentes de origen peronista, llegando a ocupar uno de ellos el segundo lugar en el binomio presidencial. Aquel Gobierno hab�a decidido sostener y continuar con la convertibilidad. Sin embargo, ese r�gimen termin� estallando en las manos de su propio creador; las del ex Ministro de Econom�a del menemismo que fue convocado para desempe�ar ese mismo cargo al final del Gobierno de la ALIANZA. Peque�as venganzas que se toma la historia. 2001 ? 2015. El ciclo virtuoso: Desendeudamiento y movilidad social ascendente. El estallido del 2001, con 39 muertos en la Plaza de Mayo y 5 presidentes en una semana, implosion� a la pol�tica en general y al peronismo en particular. En el a�o 2003 y en un marco de fragmentaci�n pol�tica sin precedentes, concurren a las urnas 3 f�rmulas peronistas. El Presidente neoliberal de los ?90 alcanz� el primer lugar obteniendo s�lo el 24% de los votos, pero renunci� a presentarse en el balotaje ante la contundente evidencia de una derrota aplastante. En esa situaci�n, quien hab�a resultado segundo en esas elecciones, con el 22% de los votos -un n�mero muy similar al porcentaje de desocupados-, fue consagrado Presidente de la Naci�n. Es as� como el peronismo llevaba a N�stor Kirchner a la presidencia e iniciaba, por primera y �nica vez desde la sanci�n de la Ley S�enz Pe�a, un ciclo de tres presidencias consecutivas de una misma fuerza pol�tica. Las caracter�sticas de este per�odo hist�rico las hemos analizado en los documentos publicados en los �ltimos a�os: desendeudamiento estructural, pago al Fondo Monetario Internacional, recuperaci�n de la movilidad social ascendente, creaci�n de universidades, desarrollo cient�fico y tecnol�gico, recuperaci�n de patrimonio nacional, desarrollo energ�tico, aumento de presupuesto educativo, equipamiento de la fuerzas armadas, construcci�n de sat�lites y exportaci�n de reactores nucleares, etc. En este per�odo de gobierno, tambi�n se desarroll� en nuestra fuerza pol�tica un fuerte trasvasamiento generacional que muchas veces fue mirado con recelo y cr�ticas por las viejas guardias peronistas y, en la actualidad, con poca comprensi�n por alguno de sus propios protagonistas. J�venes que incorporamos en distintas �reas de la administraci�n del Estado y en bancas legislativas; que hoy ya llegaron a ser gobernadores, intendentes e intendentas, ministros provinciales, senadores, diputados, etc. 2015 ? 2023. El retroceso: endeudamiento, estigmatizaci�n, persecuci�n y proscripci�n. A este ciclo hist�rico le siguen los dos �ltimos gobiernos democr�ticos que tuvimos los argentinos. El primero de ellos, iniciado en 2015, lleg� a la Casa Rosada gracias al sistema de balotaje, siendo el primer Presidente argentino elegido con este mecanismo. Fue un gobierno caracterizado por el ejercicio mafioso del poder con persecuci�n judicial, estigmatizaci�n y proscripci�n al peronismo. Endeud� ferozmente al pa�s al punto de traer nuevamente al FMI, que lleg� con un pr�stamo de 57 mil millones de d�lares, in�dito en la historia de ese organismo. Este gobierno fracas� rotundamente, sin embargo obtuvo un 40% de los votos en la primera vuelta de las elecciones del 2019, que fueron ganadas nuevamente por el peronismo con m�s del 48% de los votos. intent� desarrollar la primera experiencia de gobierno de coalici�n en nuestro pa�s. Agrupaba numerosos dirigentes de origen peronista, llegando a ocupar uno de ellos el segundo lugar en el binomio presidencial. Aquel Gobierno hab�a decidido sostener y continuar con la convertibilidad. Sin embargo, ese r�gimen termin� estallando en las manos de su propio creador; las del ex Ministro de Econom�a del menemismo que fue convocado para desempe�ar ese mismo cargo al final del Gobierno de la ALIANZA. Peque�as venganzas que se toma la historia. 2001 ? 2015. El ciclo virtuoso: Desendeudamiento y movilidad social ascendente. El estallido del 2001, con 39 muertos en la Plaza de Mayo y 5 presidentes en una semana, implosion� a la pol�tica en general y al peronismo en particular. En el a�o 2003 y en un marco de fragmentaci�n pol�tica sin precedentes, concurren a las urnas 3 f�rmulas peronistas. El Presidente neoliberal de los ?90 alcanz� el primer lugar obteniendo s�lo el 24% de los votos, pero renunci� a presentarse en el balotaje ante la contundente evidencia de una derrota aplastante. En esa situaci�n, quien hab�a resultado segundo en esas elecciones, con el 22% de los votos -un n�mero muy similar al porcentaje de desocupados-, fue consagrado Presidente de la Naci�n. Es as� como el peronismo llevaba a N�stor Kirchner a la presidencia e iniciaba, por primera y �nica vez desde la sanci�n de la Ley S�enz Pe�a, un ciclo de tres presidencias consecutivas de una misma fuerza pol�tica. Las caracter�sticas de este per�odo hist�rico las hemos analizado en los documentos publicados en los �ltimos a�os: desendeudamiento estructural, pago al Fondo Monetario Internacional, recuperaci�n de la movilidad social ascendente, creaci�n de universidades, desarrollo cient�fico y tecnol�gico, recuperaci�n de patrimonio nacional, desarrollo energ�tico, aumento de presupuesto educativo, equipamiento de la fuerzas armadas, construcci�n de sat�lites y exportaci�n de reactores nucleares, etc. En este per�odo de gobierno, tambi�n se desarroll� en nuestra fuerza pol�tica un fuerte trasvasamiento generacional que muchas veces fue mirado con recelo y cr�ticas por las viejas guardias peronistas y, en la actualidad, con poca comprensi�n por alguno de sus propios protagonistas. J�venes que incorporamos en distintas �reas de la administraci�n del Estado y en bancas legislativas; que hoy ya llegaron a ser gobernadores, intendentes e intendentas, ministros provinciales, senadores, diputados, etc. 2015 ? 2023. El retroceso: endeudamiento, estigmatizaci�n, persecuci�n y proscripci�n. A este ciclo hist�rico le siguen los dos �ltimos gobiernos democr�ticos que tuvimos los argentinos. El primero de ellos, iniciado en 2015, lleg� a la Casa Rosada gracias al sistema de balotaje, siendo el primer Presidente argentino elegido con este mecanismo. Fue un gobierno caracterizado por el ejercicio mafioso del poder con persecuci�n judicial, estigmatizaci�n y proscripci�n al peronismo. Endeud� ferozmente al pa�s al punto de traer nuevamente al FMI, que lleg� con un pr�stamo de 57 mil millones de d�lares, in�dito en la historia de ese organismo. Este gobierno fracas� rotundamente, sin embargo obtuvo un 40% de los votos en la primera vuelta de las elecciones del 2019, que fueron ganadas nuevamente por el peronismo con m�s del 48% de los votos. En este �ltimo gobierno, tal cual lo se�alamos en el documento que publicamos el �ltimo 6 de septiembre bajo el t�tulo ?Es la econom�a bimonetaria, est�pido. Aportes para un debate argentino.?; el peronismo se torci� y se desorden�. El final es el conocido por todos: el tercio ?post pandemia? de Milei m�s el tercio disminuido del anti peronismo inclinaron la balanza del balotaje en contra de nuestra fuerza pol�tica, incluso a costa de elegir a un presidente como el que tenemos. Enderezar y ordenar. As� las cosas, hoy el peronismo s�lo gobierna 5 de las 23 provincias argentinas y perdi� la mayor�a en la C�mara de Senadores; siendo esta una situaci�n de p�rdida de representaci�n institucional in�dita en el per�odo democr�tico. M�s all� de eso, el peronismo sigue siendo la fuerza con mayor cantidad de diputados y senadores nacionales y ello exige, por comprensi�n hist�rica y responsabilidad pol�tica, su propia reconstrucci�n abordando todos y cada una de las nuevas demandas sociales. Est� claro que hay que enderezar lo que se torci� y ordenar lo que se desorden�. Esto plantea la necesidad de crear un �mbito de discusi�n y participaci�n que hoy no existe y que su ausencia s�lo genera confusi�n y vac�o. No tengo dudas que, en esta etapa, el partido es el lugar m�s apropiado para desarrollar el continente que genere el contenido y que este, adem�s, tenga direcci�n y objetivos. Debemos aceptar que nada est� grabado en piedra y que todo debe ser repensado y discutido. En el documento del 6 de septiembre se�alamos algunas cuestiones: modificaci�n de las relaciones laborales y su impacto, nueva estatalidad para un nuevo Estado, reversi�n del d�ficit fiscal y c�mo hacerlo, revisi�n y reforma de la educaci�n p�blica, seguridad, modificaciones en la comunicaci�n social, etc. No solamente eso. Adem�s, vamos a tener que abordar lo que se�alamos en el primer documento publicado este a�o bajo el t�tulo ?Argentina en su tercera crisis de deuda -cuadro de situaci�n- como el principal problema del pa�s en el marco de una econom�a bimonetaria: su alto nivel de endeudamiento en moneda extranjera. Al respecto, una breve digresi�n: debo confesar que me sorprend� gratamente cuando el 28 de septiembre le�, en un reportaje publicado en el diario Clar�n, las declaraciones del ex titular del BCRA y ex ministro de econom�a del gobierno de Menem, Roque Fern�ndez, afirmando que el principal problema de la econom�a argentina es la deuda. Admito que el desaf�o es grande y que no basta con los cuadros partidarios; pero tambi�n tengo grandes esperanzas: el mes pasado el peronismo gan� los centros de estudiantes en cuatro facultades de la UBA conquistando, por primera vez desde 1973, la Facultad de Arquitectura, Dise�o y Urbanismo (FADU), que es la segunda m�s grande de dicha casa de estudios. Debemos poner en marcha el segundo trasvasamiento, incorporando las nuevas generaciones en los secundarios, universidades, sindicatos, movimientos sociales y, desde ah�, recomponer la presencia en las barriadas populares junto a las iglesias, las sociedades de fomento, los clubes de barrio y todas aquellas instituciones organizadas desde la comunidad. Quiero agradecer a todos los compa�eros y compa�eras las muestras de cari�o y los mensajes de apoyo para ser la Presidenta de nuestro partido. Nunca he ocupado un lugar En este �ltimo gobierno, tal cual lo se�alamos en el documento que publicamos el �ltimo 6 de septiembre bajo el t�tulo ?Es la econom�a bimonetaria, est�pido. Aportes para un debate argentino.?; el peronismo se torci� y se desorden�. El final es el conocido por todos: el tercio ?post pandemia? de Milei m�s el tercio disminuido del anti peronismo inclinaron la balanza del balotaje en contra de nuestra fuerza pol�tica, incluso a costa de elegir a un presidente como el que tenemos. Enderezar y ordenar. As� las cosas, hoy el peronismo s�lo gobierna 5 de las 23 provincias argentinas y perdi� la mayor�a en la C�mara de Senadores; siendo esta una situaci�n de p�rdida de representaci�n institucional in�dita en el per�odo democr�tico. M�s all� de eso, el peronismo sigue siendo la fuerza con mayor cantidad de diputados y senadores nacionales y ello exige, por comprensi�n hist�rica y responsabilidad pol�tica, su propia reconstrucci�n abordando todos y cada una de las nuevas demandas sociales. Est� claro que hay que enderezar lo que se torci� y ordenar lo que se desorden�. Esto plantea la necesidad de crear un �mbito de discusi�n y participaci�n que hoy no existe y que su ausencia s�lo genera confusi�n y vac�o. No tengo dudas que, en esta etapa, el partido es el lugar m�s apropiado para desarrollar el continente que genere el contenido y que este, adem�s, tenga direcci�n y objetivos. Debemos aceptar que nada est� grabado en piedra y que todo debe ser repensado y discutido. En el documento del 6 de septiembre se�alamos algunas cuestiones: modificaci�n de las relaciones laborales y su impacto, nueva estatalidad para un nuevo Estado, reversi�n del d�ficit fiscal y c�mo hacerlo, revisi�n y reforma de la educaci�n p�blica, seguridad, modificaciones en la comunicaci�n social, etc. No solamente eso. Adem�s, vamos a tener que abordar lo que se�alamos en el primer documento publicado este a�o bajo el t�tulo ?Argentina en su tercera crisis de deuda -cuadro de situaci�n- como el principal problema del pa�s en el marco de una econom�a bimonetaria: su alto nivel de endeudamiento en moneda extranjera. Al respecto, una breve digresi�n: debo confesar que me sorprend� gratamente cuando el 28 de septiembre le�, en un reportaje publicado en el diario Clar�n, las declaraciones del ex titular del BCRA y ex ministro de econom�a del gobierno de Menem, Roque Fern�ndez, afirmando que el principal problema de la econom�a argentina es la deuda. Admito que el desaf�o es grande y que no basta con los cuadros partidarios; pero tambi�n tengo grandes esperanzas: el mes pasado el peronismo gan� los centros de estudiantes en cuatro facultades de la UBA conquistando, por primera vez desde 1973, la Facultad de Arquitectura, Dise�o y Urbanismo (FADU), que es la segunda m�s grande de dicha casa de estudios. Debemos poner en marcha el segundo trasvasamiento, incorporando las nuevas generaciones en los secundarios, universidades, sindicatos, movimientos sociales y, desde ah�, recomponer la presencia en las barriadas populares junto a las iglesias, las sociedades de fomento, los clubes de barrio y todas aquellas instituciones organizadas desde la comunidad. Quiero agradecer a todos los compa�eros y compa�eras las muestras de cari�o y los mensajes de apoyo para ser la Presidenta de nuestro partido. Nunca he ocupado un lugarsin tener la certeza de estar capacitada para la tarea encomendada; sin miedo ni presiones. Quiero decirles que estoy dispuesta, una vez m�s, a aceptar el desaf�o de debatir en unidad porque si algo tengo claro tambi�n, es que ac� no sobra nadie. Sin embargo, la unidad necesita direcci�n y proyecto para construir el mejor peronismo posible en una Argentina que se ha vuelto imposible para la mayor�a de sus habitantes. Lograr ello no es un objetivo en s� mismo, sino concebir a nuestro partido como el instrumento que debe dar el primer paso para reagrupar a todas las fuerzas pol�ticas y sociales detr�s de un programa de gobierno que devuelva a esta Argentina sumida en la crueldad y el odio de los necios, la esperanza y el orgullo de ser argentinos. Los abrazo con el afecto y el cari�o de siempre. 7 de Octubre del 2024. Cristina Fern�ndez de Kirchner. P/D: hace mucho tiempo que vengo pensando en esta cuesti�n de peronismo ? anti peronismo. Lo cierto es que desde hace 200 a�os las divisiones han sido fuertes y profundas -unitarios y federales, conservadores y radicales?-, a punto tal que muchas de ellas ocurrieron en un marco de sangre y fuego. Creo que, m�s all� del folclore de las formas argentas, en realidad nunca pudimos ponernos de acuerdo sobre cu�l debe ser el modelo de acumulaci�n econ�mica; como s� lo hicieron los fundadores en EEUU -hace casi 250 a�os- o China -hace tan s�lo 75 a�os- que, sin disparar un solo tiro, hoy ocupa el segundo lugar como econom�a global, disputando el primero justamente con EEUU. Miren si no es importante para una Naci�n definir como se acumula econ�micamente. Parece mentira, pero ?campo o industria? todav�a sigue siendo un tema, en una etapa civilizatoria donde la innovaci�n tecnol�gica marca la diferencia. Aspiro a poder abordar esa discusi�n tambi�n, para que el p�ndulo s�lo vuelva a ser el mecanismo de un reloj.
COMPARTIR:
Comentarios
Aun no hay comentarios, s�� el primero en escribir uno!









Seguinos
3877439295