28 de mayo de 2024
Cómo es el pueblo más antiguo de Córdoba que compite para ser uno de los más lindos del mundo
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Villa Tulumba es una localidad cordobesa de 2.500 habitantes y es uno de los ocho destinos argentinos que está nominado en el concurso internacional Best Tourism Villages. En su casco histórico conserva casonas de la época colonial, las ruinas de una capilla de 1700 y, en los alrededores, en pleno entorno natural, se destacan los vestigios de los pobladores originarios, los sanavirones. El testimonio de dos tulumbanas que están cumpliendo sueños
"De Tulumba para el mundo", el video oficial que presentaron, con el que consiguieron ser candidatos en la cuarta edici�n del Best Tourism Villages, una iniciativa impulsada por ONU Turismo (Video: Secretar�a de Cultura y Educaci�n, Secretar�a de Turismo y Secretar�a de Deportes de Villa Tulumba)/>
Las calles empedradas de Villa Tulumba, localidad de 2.500 habitantes del norte de la provincia de C�rdoba, est�n m�s revolucionadas que nunca. Desde que les confirmaron que est�n nominados en un concurso internacional que destaca a los pueblos m�s lindos del mundo, la felicidad es inmensa. Antes de ser uno de los candidatos en la cuarta edici�n del Best Tourism Villages, iniciativa impulsada por ONU Turismo, ya hab�an sido declarados ?pueblo aut�ntico? y ?poblado hist�rico nacional?. Es fruto del esfuerzo constante de los tulumbanos, que se caracterizan por la calidez con que reciben a los visitantes, y por cuidar su patrimonio arquitect�nico y sus para�sos naturales. Dicen que ese es el secreto por el que los turistas respiran historia desde que llegan, y por un momento viajan a la �poca colonial y a los acontecimientos que forjaron nuestra patria. En di�logo con Infobae, el testimonio de Luc�a Bulacios, Secretaria de Turismo de Tulumba, y Laura L�pez, gu�a del lugar desde hace 20 a�os.
D�as atr�s la Subsecretar�a de Turismo de la Naci�n anunci� los ocho candidatos que representar�n a la Argentina, en la competencia que busca promover y reconocer a pueblos tur�sticos que se encuentren en entornos rurales: Caviahue ? Copahue, dos localidades vecinas de Neuqu�n; Saldungaray, pueblo bonaerense; Barrancas, en plena puna juje�a; Campo Ram�n, de la tierra colorada de Misiones; Los Chacayes en Mendoza; Urdinarrain en Entre R�os; Gaiman, en Chubut; y Villa Tulumba. ?Cuando empezamos a formular el proyecto sab�amos que en mayo nos iban a decir si hab�amos quedado seleccionados o no, y la verdad es que la procesi�n iba por dentro, pero ahora esta instancia ya es un espacio ganador para toda la comunidad, por el empuje y la trascendencia que nos ofrece ser uno de los destinos argentinos que destacan, y lo estamos celebrando y disfrutando?, expresa Bulacios, que adem�s de ser secretaria en el �rea de turismo, tambi�n es nacida y criada en la localidad.
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El casco hist�rico
A menos de 150 kil�metros de la ciudad de C�rdoba, hay opciones para llegar en transporte p�blico, y en auto se accede a trav�s de la Ruta Nacional 9, o de la Ruta Nacional 60, desviando por la Ruta Provincial 16 en De�n Funes o en San Jos� de la Dormida. ?Generalmente el turista llega y va a la oficina de la Secretar�a de Cultura y Educaci�n, que est� en frente de la Iglesia de Nuestra Se�ora del Rosario, donde se les hace una introducci�n de todo lo que pueden visitar, y luego vienen al Centro de Interpretaci�n para aprender sobre el Camino Real?, cuenta Laura, gu�a de la localidad, que transmite el amor por sus pagos con mucho compromiso.
Considerado ?un museo a cielo abierto?, y el poblado m�s antiguo de C�rdoba -fue declarado ?Villa? el 3 de octubre de 1803 por C�dula Real del monarca Carlos IV de Espa�a-, est� lleno de detalles, que se lucen tanto de d�a como de noche. Cuando el sol cae, las farolas a�ejas alumbran el casco hist�rico con tonalidades amarillas y naranjas, y las casonas del siglo XVIII y XIX parecen detenidas en el tiempo. ?Los veredones altos, y los techos a dos aguas se conservan en algunas edificaciones coloniales; posteriormente, en 1850 empezaron a adoptar caracter�sticas de la arquitectura europea, con casonas con techos m�s altos?, explica la gu�a.
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As� como hay rincones donde todo parece estar igual que hace tres siglos, tambi�n hay un lugar donde se puede apreciar el paso de los a�os, y est�n a tan solo diez pasos de diferencia. ?La construcci�n de la iglesia nueva, que fue en 1882, tiene un estilo totalmente distinto a la antigua capilla, que es de 1700, y se conservan sus ruinas; est�n una al lado de la otra, entonces se puede palpar en primera persona cu�nto puede cambiar la cultura de un momento al otro?, indica. Algunas paredes todav�a est�n en pie, y se vislumbra lo que alguna vez fue: solares de adobe crudo con algarrobo y techo de ca�izo. ?En la oficina de Cultura y Educaci�n, la primera habitaci�n data de 1750, y es la m�s antigua a la que se puede ingresar, despu�s le sigue el predio del Centro de Interpretaci�n, de 1850, donde se sac� el revoque de la pared para mostrar el tipo de construcci�n; se puede ver no solamente la fachada de estas casonas, sino tambi�n los materiales de cada zona y sus muebles originales?, describe.
Tulumba form� parte del Camino Real, y su principal actividad era la cr�a y engorde de ganado mular, destinado a ser vendido en el Alto Per�. ?Desde sus inicios fue una poblaci�n destacada a nivel econ�mico, pol�tico, y religioso. Fue un centro de transacciones comerciales en una etapa clave de nuestra historia?, agrega Luc�a. ?La revalorizaci�n de eventos que marcaron la �poca colonial generaron diferentes cambios pol�ticos y sociales que dieron vuelta la p�gina en nuestra historia, es uno de los focos en los que se viene trabajando hace m�s de una d�cada; y es incre�ble que hoy podamos recorrer en auto el mismo camino donde hace 200 a�os iban carretas acarreadas con mulas?, comenta Laura.
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?Las cuatro esquinas?, el punto donde confluyen las calles m�s importantes, es una de las paradas obligadas, junto con la casa de la familia Reynaf�, una de las m�s influyentes del pa�s, donde se ide� la masacre de Barranca Yaco, que termin� con el asesinato del general Facundo Quiroga en 1835. Eran tiempos de enfrentamiento entre unitarios y federales, e incluso hab�a desacuerdos internos entre los simpatizantes de un mismo pensamiento. ?Guillermo Reynafe fue un irland�s que conoci� aqu� a su esposa, do�a Claudia Hidalgo Torres, y tuvieron 12 hijos, cuatro de ellos estuvieron relacionados con lo militar y fueron gobernadores de C�rdoba?, detalla la gu�a, para contextualizar la muerte del caudillo riojano. ?Quiroga ven�a de otra zona a explorar estas tierras, y le avisaron que en Tulumba hab�a unos caudillos que no lo iban a dejar avanzar por sus ideas federales, que lo iban a esperar para matarlo, pero �l desoy� esa advertencia, sigui� a pesar de todo, y lo asesin� un lugare�o, Santos P�rez, a quien le pagaron a penas una limosna?, relata.
Algunos nombres quedaron invisibilizados, pero hay autores que los han rescatado. Laura menciona el libro Lorenza Reynaf�, de la escritora Mabel Pagano, que revela el rol de la hermana de los Reynaf�, como una mujer de car�cter y personalidad que m�s de una vez fue cabeza del grupo e intermediaria en la toma de decisiones trascendentales. ?Nosotros pasamos un video en el Centro de Interpretaci�n, que dice la frase: ?Si la historia no se recuerda, est� condenada a repetirse?, porque creemos que es as�, que debemos recordar m�s de nuestro pasado?, expresa.
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La plazoleta Granadero Jos� M�rquez, y la casa del sacerdote Hern�n Ben�tez, quien fuera confesor de Eva Per�n, son otras postas de inter�s que se pueden visitar. Para mantener la est�tica del poblado han pactado el respeto de determinados colores en frentes y fachadas, para que se conserve un mismo estilo arquitect�nico en el casco hist�rico, y actualmente est�n trabajando en crear un c�digo de edificaci�n que unifique y reglamente todos los criterios.
El significado de ?Tulumba?
?Lindo el nombre, bello el pueblo. Buena gente, fragante el pan. Quien le ame, por todo ello, deje las cosas como est�n?, dice uno de los mosaicos que adorna una de las paredes del casco hist�rico. Se trata de una frase del poema atribuido al poeta cordob�s Oliverio de Allende, y una de las preguntas que surgen es qu� significa la palabra que le da nombre a la localidad. ?Algunos dicen que significa ?Aguada del Tala?, o ?Lugar donde hay agua?, pero hay varias teor�as, siempre que me consultan yo les empiezo a contar sobre nuestra cultura aborigen, nuestros antepasados, esas generaciones que eran descendientes de abor�genes, que conoc�an espa�olas que llegaban y se formaban familias?, indica Laura.
Se refiere a los pobladores originarios, los sanavirones, que dejaron un importante legado cultural, y en las caminatas por la zona rural se pueden encontrar pictograf�as en piedras y diferentes conanas. A 70 kil�metros de Tulumba se encuentra la reserva natural Cerro Colorado, donde se conservan m�s de 35.000 pinturas rupestres de los comechingones. ?Nuestras ra�ces no nacen a partir de los espa�oles solamente, sino de nuestras etnias primitivas, y por eso, despu�s de tantos a�os que llevo haciendo esto, de charlar con historiadores y profesores, una de las versiones, no documentadas, que podr�a ser la correcta, refiere a que ?Tulumba? es un vocablo quechua, que referir�a a la frase ?sombra de la luna en la laguna? o ?sombra de la luz en la laguna??, revela. Sin embargo, el gran interrogante es a qu� laguna se referir�a, si en el propio pueblo no hab�a una.
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?Como en realidad todo el departamento se llama Tulumba, que es finito y largo, de este a oeste en toda la provincia de C�rdoba, y tiene como cabecera a Villa Del Valle de Tulumba, tambi�n incluye a la Laguna de Mar Chiquita. Por ende, una conclusi�n posible es que de all� provenga el significado?, comenta la gu�a tur�stica. El entorno natural que rodea la zona urbana es otro de los atractivos del lugar, con montes v�rgenes y vegetaci�n aut�ctona, ideal para disfrutar de actividades recreativas al aire libre. ?Hay muy poco llano, es todo monta�a, entonces la gente se sorprende de la altura, de los r�os cristalinos, y el turismo rural se convirti� en una opci�n que muchos eligen para complementar su visita?, manifiesta.
?La gente ayuda much�simo a conservarlo, se trabaja en un turismo sustentable y sostenible para que la esencia no se pierda. Hay cero desmonte, no se hacen fogatas, y el turista es muy respetuoso, no prende fuego en ning�n lado, porque entienden que adem�s C�rdoba tiene riesgo de incendios forestales gran parte del a�o?, indica la secretaria de turismo. Y cuenta que cada verano ofrecen caminatas saludables, durante todo el mes de enero y febrero, totalmente gratuitas. ?Se hacen con profesores de educaci�n f�sica, y tuvimos muy buena convocatoria, por eso se siguen haciendo, y tambi�n tenemos otras opciones pagas, como los trekking, pero hay una amplia gama de alternativas econ�micas, tanto para las salidas como para los hospedajes y los servicios que se brindan?, asegura.
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Uno de los programas que ofrecen se llama ?Caminando chacareras?, y consiste en disfrutar de una jornada llena de m�sica, historia y gastronom�a local. ?Los llevamos a sentarse debajo del tala donde Do�a Dominga Su�rez, una personalidad muy importante de Tulumba, sol�a bailar y comer pan casero, para que revivan esa experiencia?, cuenta Laura. Se refiere a la bailarina del monte, con dotes excepcionales para danzar chacareras hasta muy avanzada edad, a la que Carlos Di Fulvio le dedic� un tema que encabeza el cancionero popular argentino, ?Campo afuera?. ?Es muy lindo porque se arman pe�as, se ponen a cantar con guitarreadas, y se ceba el mate a las brazas mientras degustan el pancito casero?, describen.
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Las colaciones caseras, las empanadas de hojaldre, y el chivito asado son algunas de las especialidades de los tulumbanos, adem�s de los emprendimientos de los lugare�os. ?Tenemos un artesana que adoramos, Adela Su�rez, que ella hace tejidos en telar, dulces y licores artesanales, y cada vez que vienen los turistas nos piden conocerla, entonces los llevamos hasta su casa, y ah� pueden ver todo el detr�s de escena: desde donde saca las frutas hasta la producci�n y la venta de los licores, de lim�n, de mandarina, de naranja, de tomillo, entre otras delicias que prepara?, cuenta Luc�a.
Pueblo de fe
La fiesta patronal, que se realiza en octubre -generalmente el segundo domingo del mes- en honor a la Virgen del Rosario, la patrona de Tulumba, es uno de los grandes eventos que convoca a m�s de 20.000 fieles todos los a�os. ?Desde la llegada de la imagen de la Virgen, que fue en C�rdoba en 1595 y en Tulumba en 1645, se ha mantenido la esencia religiosa, e incluso se ha conservado la imagen original, de m�s de 300 a�os de antig�edad, que es la misma que se sigue sacando al pueblo durante la procesi�n?, indica Laura. Dentro del templo se luce adem�s un antiguo tabern�culo, tallado en madera de cedro paraguayo pintado en hojas de oro para la Iglesia de la Compa��a de Jes�s de la Ciudad de C�rdoba, y colocado en la iglesia tulumbana luego de la expulsi�n jesuita.
Antes de que la localidad se potenciara a nivel tur�stico, la convocatoria m�s grande era a trav�s del turismo religioso, pero ahora la temporada se extendi�, y todos los fines de semana reciben visitantes. ?Llegan durante todo el verano, tambi�n en Semana Santa, los fines de semana largo, las vacaciones de invierno, y durante nuestra ?Semana de Tulumba?, que siempre se hace a fines de enero, hasta el 3 de febrero, en homenaje al granadero Jos� M�rquez, uno de nuestros h�roes, que tuvo su bautismo de fuego en la batalla de San Lorenzo y perdi� la vida all�, seg�n el parte que el propio Jos� de San Mart�n envi� al gobierno de Buenos Aires?, enumeran. Tienen capacidad para hospedar a 200 personas, y una vez que las plazas se llenan, las localidades vecinas, que est�n a 15 minutos de distancia, tambi�n abren sus puertas.
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Tiempo atr�s la hoster�a municipal estaba en ruinas, pero se realiz� la puesta en valor, y hoy pueden recibir grupos de hasta 45 personas, ideal para contingentes que van de visita. ?El turismo es una alternativa para quedarse en el lugar que uno quiere, las posibilidades laborales se ampl�an, y muchos j�venes que se han ido para estudiar, despu�s de recibirse vuelven para ejercer su profesi�n aqu�, y por eso es un sue�o cumplido que tanta gente est� interesada en conocernos, porque representa una oportunidad �nica?, asegura Laura, conmovida por los avances que ha visto con sus propios ojos, como habitante y como gu�a. Generalmente el �xodo se da por motivos educativos, y de a poco la situaci�n se va revirtiendo.
Ocupan un lugar muy especial en sus corazones la Escuela Primaria ?Obispo Olegario Correa?, y el Secundario I.P.E.T. N� 125 ?Lidia Pura Ben�tez?, por el que han pasado varias generaciones. En localidades vecinas hay centros de formaci�n terciarios, que brindan t�tulos intermedios de diferentes profesiones. ?La vocaci�n de los docentes, que nos han formado con mucho amor por el pueblo, es muy importante, y para poder vivir del turismo tenemos que educarnos todos; nuestra nuestra mayor meta es ayudar a que cada emprendedor pueda vivir de sus productos?, proyecta Luc�a. Tambi�n cuentan con un hospital en la zona, para asistir tanto a turistas como habitantes.
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?Uno tiene que ofrecer todo lo mejor que tenga, y si algo nos caracteriza es la idiosincrasia y la calidez de la gente, que charla con los turistas, que siempre valoriza el saludo, la solidaridad, el ?buen d�a?, el ?gracias?. La verdad es que todos nuestros habitantes son gu�as tur�sticos; si lleg�s a cualquier esquina y les pregunt�s por cualquier duda, el habitante te va a poder decir d�nde est�s parado, y un mont�n de datos, porque el amor y el sentido de pertenencia es muy fuerte?, destacan. Todos y cada uno est�n predispuestos a ayudar, sienten orgullo de ser representantes, y quieren que todo el que se vaya, ans�e volver.
En Tulumba se duerme siesta, y las dos entrevistadas aseguran que se disfrutan mucho. ?Es algo que nos dicen mucho los turistas, que es un lugar muy lindo para poder descansar, por el silencio total, y que desaparecen los problemas porque todo tiene otro ritmo?, garantizan. Ante la pregunta de qu� es lo que m�s les gusta de su lugar natal, Luc�a destaca ?el aire que se respira?, las calles empedradas, y la gran panor�mica que ofrece el mirador del monumento Cristo de los Granaderos, desde donde se puede ver todo el pueblo. ?Es muy tranquilo y no se cambia por nada trabajar en el lugar que uno ama; lo hago con pasi�n por ese mismo motivo?, indica.
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Laura resume todo en una frase: ?Ser de Tulumba es lo que m�s me gusta?. Nada le gusta m�s que contar la historia de la localidad, lo hace de coraz�n, y con su tonada hipnotiza a los turistas, que la escuchan calmos y atentos para conocer la cultura, las costumbres, los colores y los sabores representativos. ?Trato de explicarles con palabras sencillas lo que uno siente, lo que es nuestra forma de vida, y muchas veces me dicen: ?Tan bonito que es Tulumba, y no se conoce tanto?, y eso es porque por m�s que trabajemos mucho, quiz�s hasta ahora nunca hab�amos tenido la oportunidad de mostrar todo lo que hace que realmente sea uno de los pueblos m�s lindos del mundo?, dice, orgullosa y emocionada por la nominaci�n.
En ediciones anteriores del concurso internacional Best Tourism Villages, los distinguidos fueron Caspal�, de la provincia de Jujuy, y La Carolina, de San Luis, por valorizar sus paisajes y por su diversidad cultural y natural. Todav�a no est� confirmado cu�ndo se anunciar�n los ganadores del 2024, pero mientras tanto, disfrutan de este presente, donde empiezan a cosechar los frutos de a�os y a�os de esfuerzo. ?Cada uno de las personas que est�n en turismo le ponen el alma, es un trabajo mancomunado de toda la comunidad, porque antes los turistas ven�an a merendar y estaba todo cerrado, no les pod�amos ofrecer los servicios b�sicos para que se sientan como en su casa, que puedan ir a una pe�ita, y con el paso del tiempo todo eso se fue construyendo; hoy en d�a el que llega tiene hospedajes para elegir, variedad de lugares d�nde comer, ya est� todo organizado y listo para que Tulumba pueda brillar en todo su esplendor?, proyecta la gu�a tulumbana.
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